Not seeing a Scroll to Top Button? Go to our FAQ page for more info. Qué ignorita más bonita. Relatos, fotografía y filosofía.

26 de octubre de 2017

Hojas. (Solo fotos)


Buenos días, buenas tardes, buenas noches, buenas madrugadas... Depende de cuando me leas. Esta es mi entrada mensual de fotos. Un mes publico un relato y al siguiente una recopilación de las últimas fotografías. Publico selectivamente para no tenerte atado/a a mi blog.
Sería ideal que a cada imagen le adjuntara la historia sobre sus circunstancias, pero me resulta difícil. Se me multiplican las fotos y cuando voy a hacer la selección ya estoy en otra circunstancia, no en la de esa foto en particular. También podría echarle literatura a las imágenes, pero prefiero reservarla para otros menesteres.
Las fotografías se han sacado en varios lados, en un jardín que hay en La Orotava, en otro de La Laguna, en el Puerto de la Cruz, en una carretera de camino a Las Cañadas y también de Francia hay varias.
Cuando veo fotos agradezco que me detallen la información del disparo. Me gusta saber en qué ISO, velocidad o apertura de diafragma se obtuvo, por eso pongo estos datos, por si a alguien le interesa.
Las saqué en raw con una reflex Nikon d7200, usé un objetivo Sigma 105 macro f2.8 (hay alguna con  un objetivo Nikkor 35 mm, f1,8 y anillos de extensión) y fueron reveladas en  Adobe Lightroom. El balance de blancos en manual, la ISO entre 100 y 300 (depende de lo iluminado del sitio), el diafragma suelo abrirlo bastante para desenfocar más el fondo y la velocidad según marque el exposímetro de acuerdo a la medición puntual (aunque sin descuidar la información del histograma porque a veces me la juega).
Como otras veces, espero que alguna sea del agrado de quien me visita.

27 de septiembre de 2017

Polvo enamorado. (Relato).

Segunda parte o veinte años después

Cristóbal remueve el yogur para darle una textura cremosa. El postre será lo mejor del almuerzo. Carmen no se había lucido en la preparación de la comida: la tortilla, cruda por dentro; el potaje de lentejas, quemado; aunque ella lo cambiaría de caldero, conservaba el regusto amargo de cuando se pega en el fondo. A él también le había ocurrido en ocasiones anteriores. Una mínima distracción, unos minutos para acabar de ver un programa, buscar unas anotaciones urgentes o contestar una llamada, y potaje a la basura.
Vino cansado del trabajo, muerto de hambre, tras conducir durante dos horas, y aquellas bazofias no le causaron una alegría especial, pero a ella no le reprocharía la mala comida. Ni se le ocurre. También llegaría agotada, a las tantas de la noche, y se iba a conformar con cualquier cena que él preparase. Con lo poco que se ven, no es asunto de montar una pelea por nimiedades, piensa, además, lo bueno de los turnos dispares (él trabaja por la mañana en una sucursal bancaria, donde el diablo recuperó su honra, y ella de tarde en un centro de salud cercano), es que apenas se discute, ni siquiera los fines de semanas.

31 de agosto de 2017

Repitiendo Francia (fotos de viaje)



Esto de viajar es muy curioso. En realidad, no creo que se sea más feliz, ni que una se lo pase de un modo más maravilloso que cuando estaba echada en el sofá sin hacer nada.
A veces, de viaje, estás cansada, irritable y tu hijo o marido no son las personas que mejor te caen del mundo en ese momento. Se equivocan de ruta, están tan impacientes como tú o se quejan sin motivos; si pudieras, los ahogarías en el lago que estás fotografiando (con un filtro ND para que te salga el agua sedosa e idílica). Incluso con tu familia pasas demasiadas horas al día. ¡Y no digamos contigo misma! Son horas detenidas, en las que solo miras, paseas, comes y fotografías. Si hubiera alguna posibilidad de meterte en una lavadora, hacerte un centrifugado y salir como nueva, lo harías.

El circo de Mourèze


31 de julio de 2017

Orquídeas y otras flores (fotos, nada más)


¡Hola!, esta vez presento una exposición bloguera de fotografías dedicada a las flores. Las dejo así, sin texto. No le encontré el sentido a acompañarlas de letras, puesto que tampoco me sé el nombre de cada flor.
Aconsejo pinchar encima para verlas mejor (se agrandan), sobre todo si se ven desde un móvil, puesto que, si no, se apreciarían muy desproporcionadas (se alargan).


30 de junio de 2017

Situaciones de aprendizaje. (Relato)



Lunes, 19 de abril, a las 13:18

Evidente: este hombre no servía para aquello. Desde mi pupitre de guardia lo oía desgañitarse en ese momento, y en todas las ocasiones que me tocaba vigilar el edificio de la ESO. Imaginaba que el griterío de la clase, y los chillidos exasperados del profesor, se escapaban en forma de humo denso y grisáceo por debajo de la puerta, por los goznes que la unían a la pared y  por las ventanas que daban al aparcamiento de atrás; suponía que alcanzarían a los alumnos que practicaban ejercicios en la cancha; a los profesores que, aprovechando unos minutos de la hora complementaria, se tomaban el café para reponer fuerzas; al personal laboral de conserjería y a la mujer de la limpieza, quien, sobresaltada, seguro que emitía un respingo y se le caía el palo de la fregona. Hasta a los visitantes ocasionales que iban a recoger su título de bachiller les rodearían los decibelios desmesurados; quizá tuvieran que pedir un corrector para rectificar el fallo que cometieron al rellenar el formulario, por distraerse.
Mucho ruido y pocas nueces; perro ladrador, poco mordedor.
Yo intentaba, desde el cambio de hora, concentrarme en la corrección de los exámenes; resultaba imposible. Ya había suspendido a dos alumnos que eran buenos estudiantes. Tuve que dar marcha atrás y volver a leer los ejercicios. 
Se oían ruidos de mesas y sillas movidas con violencia. Hasta me pareció escuchar a alguien que imitaba los sonidos de un animal, un perro o un cerdo.