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21 de noviembre de 2015

El saber filosófico (Filosofía)

0. INTRODUCCIÓN

Normalmente las demás materias no tienen un tema introductorio sobre su propio saber (en qué consiste y cómo se practica). La filosofía sí, porque a diferencia de otros saberes, en la tarea de averiguar qué es la filosofía ya se está ejerciendo ésta. De ahí la importancia de este primer bloque, pues nos acerca a la materia, tanto a la teoría como a la práctica. 
Este tema inicial, además, pretende dar a conocer cómo surgió, cuáles han sido sus principales objetivos, quiénes fueron los primeros filósofos y qué problemas ha traído consigo el significado del término en cuestión. Se intentará también abordar cuál es la actitud más adecuada para pensar en esta disciplina, cuáles son los temas o problemas qué pretende resolver y en qué se diferencia de otros saberes.

1. DEL PENSAMIENTO MÁGICO A LA FILOSOFÍA 

 1.1  AFÁN POR SABER

Los seres humanos somos curiosos por naturaleza; continuamente no estamos haciendo preguntas. Gracias a ella hemos ido investigando y resolviendo los problemas que han surgido en nuestra adaptación al entorno natural o social. Siempre hemos tenido deseos de saber para mejorar nuestra vida. 

Esta curiosidad ha seguido un proceso ascendente: primero, el ser humano, preocupado por su supervivencia, aprende a fabricar y usar instrumentos y a transmitir sus conocimientos a otros miembros; luego, cuando las necesidades están cubiertas, surge una curiosidad más motivada por la sorpresa que nos producen los fenómenos desconocidos. Primero nos planteamos preguntas simples como las siguientes: ¿De qué modo puedo obtener comida? ¿Dónde se vive mejor? ¿Cómo vencer a ese animal? Después surgen otras más rebuscadas: ¿Por qué lloro? ¿Por qué me duele la desaparición de esa persona? ¿Qué es la muerte? ¿Cuál es mi origen? ¿Por qué somos así? A medida que se vuelven más complejas las preguntas, más nos convertimos en filósofos. 











1.2 PENSAMIENTO MÍTICO O ARCAICO

De la necesidad de comprender la realidad, y debido a la inteligencia imperfecta y al total desconocimiento de lo que ocurre y por qué ocurre, el ser humano comienza elaborando un pensamiento primitivo para explicarse lo que le rodea.
 Este pensamiento está lleno de leyendas, de prejuicios, de falsas causas, de tradiciones cuestionables. En él el individuo es el centro y todo lo que ocurre se lo explica desde una visión antropomórfica; es decir, se proyecta sobre el mundo natural las experiencias, emociones y motivaciones propias. Todo lo que sucede es fruto de la voluntad de unos seres magníficos, similares a los hombres, pero con sus poderes multiplicados infinitamente. Son los dioses y todo ocurre por su capricho. No se busca, pues, la causa natural, porque resulta impensable que en la naturaleza pueda ocurrir cosas sin la intención o intervención de un humano. Es como si pensase, en aquel entonces, que si el mundo existe es por los hombres y exclusivamente para ellos.







Este pensamiento primitivo realiza afirmaciones sin basarse en pruebas. No necesita de demostraciones ni las busca. A lo más que llega es a apoyarse en testimonios de otras personas, que en función de la autoridad o prestigio que tengan considerarán válidos o no. Es un pensamiento acrítico, que se acepta sin dar explicaciones de cómo se realiza ni se cuestiona sus propios métodos.  Explica toda la realidad apoyándose en los mitos. Por ejemplo, en las leyendas mitológicas siempre hay un dios supremo que tiene más poder que nadie y realiza múltiples hazañas; pues bien, no se pregunta de dónde proviene tal poder, si alguien lo ha presenciado o cómo se llegó a afirmar tal cosa.

1.3. PASO DEL MITO AL LOGOS

Los Mitos son un conjunto de narraciones tradicionales acerca del mundo, de los hombres, de los dioses, de la sociedad, que pretende ser una explicación completa. En los mitos, los elementos naturales son divinizados y personificados y los sucesos dependen de fuerzas sobrenaturales y heroicas. El fuego, el viento, el mar,… aparecen representados mediante unos dioses que actúan sobre los acontecimientos. Las narraciones mitológicas ofrecen explicaciones fantásticas sobre todos los sucesos pero se quedan, exclusivamente, en elementos imaginativos y sentimentales y no aportan pruebas ni respuestas a los verdaderos problemas que se plantea el hombre sobre el mundo y las cosas.



Poco a poco se produce el paso de la leyenda a la razón. Los primeros pensadores  comienzan a darse cuenta de que las explicaciones míticas  no dan respuesta a las preguntas que ellos se plantean sobre el universo y la naturaleza. También se interrogan sobre si existen causas estables  y lógicas –y no caprichosas o sentimentales-  de por qué se producen los fenómenos. De esta manera van surgiendo las preguntas racionales, alejadas de las respuestas que recurren a los dioses. Ahora se buscará que  el orden natural y los hechos atmosféricos tengan  una explicación lógica. Se dan cuenta además de que otros pueblos tienen otros mitos y otras explicaciones de las cosas que parecen válidas para dichos pueblos. Se comienza así a relativizar de ellas a la vez que surge la desconfianza.  Todo esto es lo que se llama el  paso del Mito al Logos, de la leyenda a la razón. Logos quiere decir palabra, lengua, ciencia, razón.

Esta transición se produce gracias a unas causas políticas y sociales que se dieron en Grecia a partir del siglo VIII: aumenta la riqueza debido a la expansión de los jonios hacia otras colonias (sur de Italia); progresa la técnica militar; se consolida la polis y se impone el comercio con las nuevas colonias: se introduce  la moneda y los viajes traen consigo nuevos conocimientos técnicos y geográficos. La expansión de la ciudad, unido al auge económico afianza la figura del ciudadano, circunstancia que posibilita el surgimiento de la filosofía. Por otro lado, en Grecia no existía una casta sacerdotal defensora de un dogma religioso, imposible de ser discutido. Por el contrario, el sabio griego es  adivino, poeta, profeta, músico, médico,  curandero, pero no es como el  sacerdote o chamán de las religiones orientales, que mantiene en secreto sus conocimientos. Aquí  se divulgan y  se discuten en la plaza y es objeto de debate público entre los ciudadanos. Esto contribuirá a que  la argumentación racional triunfa sobre la iluminación sobrenatural.

Este «paso del mito al Logos» lo iniciaron los  llamados presocráticos, y fueron tanto filósofos como cosmólogos, físicos o, más en general, «sabios». Estos primeros filósofos buscan determinar el ARJÉ, principio eterno del que todo se origina y todo lo compone. Quieren averiguar la naturaleza  y la realidad permanente y única que está detrás de las percepciones, de lo que vemos. Entre ellos destaca Tales de Mileto, que creía que la vida provenía del agua; Heráclito de Éfeso, que decía que era el fuego el origen de todas las cosas  y que el mundo cambiaba continuamente;  o  Demócrito de Abdera, para quien el arjé  era el átomo, partícula indivisible que estaba en todas las sustancias. Con el tiempo los intereses cosmológicos de los presocráticos perdieron interés y fueron sustituidos por otras preocupaciones filosóficas más centradas en los intereses humanos y culturales.


2 CONSTITUCIÓN DE LA FILOSOFÍA



2.1. SIGNIFICADO DEL TÉRMINO

La raíz etimológica del concepto es ”búsqueda de la sabiduría” y proviene de Philo (amigo) y sophía (sabiduría). Se atribuye a Pitágoras de Samos el origen del concepto, quien hizo un paralelismo entre los que buscan saber y los espectadores de los juegos olímpicos, que acuden a presenciarlos con ánimos de contemplar, y conocer todo lo que ven, a diferencia del atleta que ansía  solo la fama. Más tarde, Platón adjudica el concepto a los que buscan la verdad, el bien y la belleza. Con el tiempo, el concepto pasa a significar "sabiduría" misma, y en ella se incluyen los grandes sistemas filosóficos de Aristóteles, Descartes, etc., que pretendían responder a cuantas cuestiones se hiciera el hombre sobre el mundo. En la actualidad, como resulta inadmisible un sistema filosófico que pretenda explicar todo lo que existe, ha recuperado su significado primitivo de búsqueda de la sabiduría.




2.2. ETAPAS DE LA FILOSOFÍA

Una vez constituida la filosofía como saber, esta se ha ido desarrollando hasta la actualidad.  El ser humano nunca ha pensado del mismo modo ni le han preocupado los mismos temas. Ya sabemos que en un principio su pensamiento era mágico y a todo lo que sucedía le daba explicaciones fantásticas, imaginativas. Esta manera de pensar se fue arrinconando poco a poco a medida que evolucionaba la inteligencia humana, por lo que ha pasado por distintos períodos dependiendo de los temas que ha tratado. De modo muy general estas  han sido las etapas principales.  

A. Filosofía antigua

Se desarrolla en Grecia y las colonias itálicas. Abarca desde el siglo VI a.C. hasta la entrada  del cristianismo en el Imperio Romano (entre II y el IV). En esta etapa predomina una actitud de sorpresa ante todo lo que ocurre en la naturaleza. El ser humano piensa que el mundo, él y los dioses inmortales han existido desde siempre. Los filósofos más importantes, que fueron los que propiciaron el paso del mito al logos, son los presocráticos, un conjunto de sabios que buscaban el principio eterno, origen de todo lo que existe. Ese principio es el arjé. Entre ellos destacan Tales, Pitágoras, Heráclito,… A continuación vendrían los sofistas, profesores relativistas que iban de ciudad en ciudad impartiendo sus clases centradas en la oratoria, el ser humano, la ley, la cultura. Críticos con los sofistas fueron Sócrates (470-399 a. C) y Platón(427-347 a.C.). El primero, con su método de la mayéutica ponía en duda el relativismo de aquellos. Pasó a la posteridad, aparte de por ser el maestro de Platón por su conocida frase "Solo sé que no sé nada". Platón también estaba en desacuerdo con los profesores ambulantes,  pues para él si existían verdades eternas e inmutables, las Ideas, en contraposición a las cosas perecederas. Por último se ha destacar la figura importante de Aristóteles (384-322 a.C.), gran interesado en el mundo natural, discípulo de Platón pero iniciador de un método propio que une el valor de la experiencia con el de la razón: empirismo-racionalista. A estos filósofos deben añadírseles corrientes éticas como los epicúreos y los estoicos, entre otros. 

B. Filosofía medieval

La filosofía medieval se desarrolla a partir del siglo II, en el que se produce una mezcla entre la filosofía helenística y el cristianismo. En este entonces el pensamiento filosófico pierde su autonomía y pasa a depender de la religión. No hay ninguna destacable al margen de las cuestiones filosófico-religiosas que analizan la relación entre la fe y la razón, la naturaleza y existencia de Dios, los límites del conocimiento y la libertad en el hombre. Dios es concebido como un ser supremo y tanto el mundo y como los seres humanos deben la existencia a su creación. Los filósofos más representativos  fueron: Agustín de Hipona (354-430), quien realiza una síntesis entre el cristianismo y la filosofía platónica, y cuyo pensamiento marcará la filosofía cristiana hasta que se imponga la síntesis que realiza Santo Tomás de Aquino (1225-1274) entre la filosofía aristotélica y la teología del cristianismo. 

C. Filosofía moderna

Se inicia  con la filosofía de Descartes y acaba con la de Hegel (siglo XVI-XIX).  Propio de esta época es el humanismo y el desarrollo de la filosofía renacentista que, unido a la revolución científica (Kepler, Copérnico, Galileo), harán que la filosofía escolástica pase a un segundo plano y surjan nuevas teorías filosóficas. Las inquietudes se centran el ser humano, lo qué es, lo qué puede hacer y lo qué puede pensar y conocer. De este momento sobresaldría el racionalista René Descartes (1596-1650)  precursor de la filosofía moderna por darle importancia a la razón y afanarse en la búsqueda de un método infalible para trabajar en filosofía; famosa es su frase "Pienso, luego existo: cogito, ergo sum". Destacable es también David Hume (1711-1776), quien le da prevalencia a la experiencia y su construcción por los sentidos. Y de suma importancia fue el papel de Emmanuel Kant (1724-1804), defensor del Idealismo trascendental, corriente que pretende recoger lo mejor del empirismo y del racionalismo para elaborar una teoría sobre el conocimiento.

D. Filosofía contemporánea

Abarca el período que va desde la muerte de Hegel (1831) hasta nuestros días. Se caracteriza por la gran profusión filosófica que existe bajo el amparo del trabajo en las universidades. Ya no hay filósofos globales con un sistema cerrado que pretenda dar cuenta de todo el conocimiento sobre el ser humano, la naturaleza, la metafísica, la ética, la sociedad. Por ello se han dado múltiples corrientes centradas cada una en un aspecto de la filosofía, localizadas en Alemania, Inglaterra, Francia, EE.UU. Han destacado desde el marxismo de Karl Marx, preocupado por analizar la base económica, cuya incidencia es directa en la mentalidad capitalista y cuya transformación propiciará la creación de una sociedad más justa de la mano del comunismo; el vitalismo de Nietzsche que pretende  eliminar la idea de Dios de nuestra cultura para reivindicar el valor de la vida o el existencialismo de Sartre que antepone la existencia a la esencia. Por otro lado, el desarrollo de las ciencias y sus  éxitos hacen que la filosofía  se vea sometida a fuertes críticas por parte de los defensores del pensamiento científico, que encuentran en aquellas el modelo del conocimiento verdadero. Destacan los representantes de la Filosofía Analítica, como Bertrand  Russell, Wittgenstein o los de la Escuela de Frankfurt, como Adorno, Horkheimer y Habermas.


3. RAMAS Y TAREAS DE LA FILOSOFÍA

La filosofía quiere explicar la realidad en su totalidad desde planteamientos racionales. Para hacerlo se enfrenta a ella desde distintos enfoques y diferentes parcelas o ámbitos. Estos que se presentan a continuación son algunos de ellos.

a) Los "problemas últimos" de la humanidad

Hay cuestiones que no son analizadas por la ciencia, porque el objeto de su estudio no es propio del mundo natural, y no puede ser observado o sometido a experimentación directa. Estas pueden ser examinadas por la filosofía; por ejemplo, serían todos los que tratan sobre la causa y finalidad del universo...; la existencia de Dios y del más allá; las inquietudes sobre la muerte, el sentido de la vida, la libertad, el alma; el análisis de lo real, cuáles son sus elementos, de qué se componen... La filosofía, reflexionando sobre todos estos temas pretende ofrecer posibles respuestas mediante la utilización de la razón; no aspira a extraer una conclusión definitiva, sin favorecer la reflexión racional. Disciplinas que se encargarían de analizar estos temas serían la metafísica y la ontología.

b) Cuestiones sobre lógica, lenguaje y el conocimiento

La filosofía se interesa por nuestro modo de conocer la realidad, sobre nuestros razonamientos y nuestra manera de articular los juicios. Buscar saber de qué partimos para enfrentarnos a la realidad; si poseemos elementos innatos para conocer o si, por el contrario, somos un papel en blanco que llenamos con nuestras experiencias, o si, en cambio, constituye una suma de los dos. Se pregunta sobre si lo que conocemos es un calco fiel de la realidad o una interpretación subjetiva. De estas tareas se ocuparía la Teoría del Conocimiento y la Epistemología. Asimismo se interesa por la construcción lógica de nuestros juicios; sobre su verdad o falsedad. Sobre si nuestro modo de razonar cumple las leyes de la lógica y si nuestros argumentos son coherentes. La lógica se ocupa de estas tareas y la Filosofía del lenguaje, en específico, analiza el uso del lenguaje y sus juicios en el contexto filosófico. Se relaciona estrechamente con la lógica.

c) Cuestiones meta-científicas, sobre la naturaleza y similares

La ciencia no es objeto de estudio de la ciencia misma; es objeto de la filosofía, que se convierte así en "filosofía de la ciencia". Del mismo modo se crean una serie de filosofías que requieren un alto grado de conocimiento, especialización  y trabajo en común con otros científicos o filósofos. Así constituyen las filosofías del lenguaje, de la cultura, del arte, del derecho, de la técnica, ... Por ejemplo, la filosofía de la ciencia tiene como objeto de estudio el método científico, los hallazgos y procedimientos en ciencia; la filosofía del arte estudia las producciones artísticas y los conceptos estéticos;  la filosofía de la técnica estudia la incidencia de la tecnología sobre  la vida humana; la filosofía de la cultura analiza las actitudes y valores culturales, así como las ideologías; la filosofía de la religión se centra en desmenuzar el fenómeno religioso y su influencia en la vida social. 

d) Cuestiones sobre el ser humano y su manera de organizarse y vivir.

A la filosofía también le interesa el estudio del ser humano dentro de un hábitat natural, su biología, su desenvolvimiento en el medio, su organización social, política o religiosa.  De esto se ocuparía la Antropología. Pero el estudio de ser humano no se agota aquí. Es preciso averiguar también cómo se organiza social y políticamente; cómo se socializa y entra en relación con los demás; cómo adquiere sus modelos sociales; cuáles son sus instituciones y cómo se dividen socialmente los seres humanos, en función de sus valores y privilegios. Esto se encargaría de estudiarlo la Sociología y la Política. En relación estrecha con ellas se encuentra la Ética que se ocupa de la vida moral de individuo, de cuáles son sus valores, de cómo ha de actuar con los demás y cómo construir su vida.

4. MÉTODOS FILOSÓFICOS

Al filósofo le interesa la realidad, su manera de conocerla, el ser humano, etc. Son muchos los temas y no todos los filósofos tienen el mismo modo de enfocarlos. 

4.1. Método empirista

Este método lo aplican aquellos que creen que solo deben analizarse los saberes o ciencias que se componen de enunciados cuya verdad ha de comprobarse con la información de los sentidos. Estas ciencias buscan las «verdades de hecho», las que aumentan nuestros conocimientos del mundo debido a que se apoyan en los sucesos de la experiencia. Los empiristas usan el método inductivo en la investigación (realizan generalizaciones o enumeraciones para llegar a una conclusión general) y piensan que la mente inicial del hombre es como un papel en blanco que se va escribiendo con las experiencias. Desconfían de conceptos abstractos como Dios, Mundo, Alma porque no se captan por los sentidos. Los autores más destacados son Locke y Hume (siglos XVII y XVIII).

4.2. Método racionalista

Los que defienden este método sostienen que las ideas más evidentes son las ideas que traemos con nosotros, de nacimiento casi o las que proceden del entendimiento; mientras que las que surgen de los sentidos, del mundo exterior, son confusas e inciertas. De ahí que consideren que la razón (facultad innata para pensar al margen de la experiencia) sea la mejor fuente y criterio del conocimiento (no obstante, en último término, pueden tener algo en cuenta lo que captamos por los sentidos). Combinan para conocer la intuición (lo que se capta o se ve sin razonamientos) y deducción (parte de verdades evidentes obtenidas por la razón para llegar a ideas más particulares). Los autores más destacados son Descartes o Spinoza (siglos XVII y XVIII).

4.3. Método empírico-racionalista

Este método tiene su origen en Aristóteles y ha perdurado hasta nuestros días. Quienes lo cultivan afirman que se debe partir  de la información que nos dan los sentidos, los cuales nos proporcionan los datos de los objetos (mundo sensible); luego esta información es analizada y combinada con otras que ya se poseen para obtener conclusiones y elaborar conceptos o categorías. Esto lo hacemos mediante el entendimiento, que sirve para captar las esencias (la parte inmutable) de los objetos por medio de la intuición y el razonamiento (mundo inteligible). Este método se denomina empírico-racional, porque empieza por la experiencia física y termina en las elaboraciones del entendimiento. 

4.4. Método trascendental

El método trascendental, creado por Kant (siglo XVIII) trata fundamentar nuestro conocimiento, de dar razón de él. Para dar razón de nuestro saber es preciso descubrir las condiciones de conocimiento, de acción y de esperanza que son comunes, universales y necesarias para todos los individuos, para todo tiempo y lugar. Éste es el nivel «trascendental» y ahora se busca este nivel en la razón misma del sujeto, y no en las cosas. Este sujeto será trascendental y el estudio del sujeto trascendental nos conduce a descubrir que el ser humano cuenta con dos fuentes de conocimiento: la sensibilidad y las facultades intelectuales. Las facultades intelectuales son tres: el entendimiento, la razón y la facultad de juzgar. El entendimiento es una facultad que elabora conceptos o categorías, por medio de los cuales ligamos entre si las impresiones sensibles, de modo que, en vez de captarlas como un conjunto desordenado de sensaciones, las captamos de forma ordenada. Gracias al orden que introduce el entendimiento en la experiencia sensible podemos hacer ciencias como la física y las matemáticas. Ahora bien, el saber racional humano no se reduce al conocimiento científico, sino que se amplía a otros ámbitos, en los que es esencial la tarea de la razón.

La razón es la fuente de las ideas. Las ideas son conceptos que no nos sirven para conocer el mundo natural, pero son indispensables para nuestra vida moral, política y religiosa. Kant señala tres ideas: libertad, alma y Dios. En realidad, el entendimiento y la razón son dos modos de usar la razón: el uso teórico, que nos permite construir la ciencia natural, y el uso práctico, que abre el mundo de la moral. Por su parte, la facultad de juzgar nos permite tender un puente entre los mundos natural y moral. 









4.5. Método analítico lingüístico

El método de la llamada «filosofía del análisis del lenguaje» nace en el siglo XX con el objetivo de aclarar el lenguaje. Sus defensores consideran que la mayor parte de problemas filosóficos se plantean porque las expresiones filosóficas son imprecisas y oscuras y dan lugar a confusiones. Por eso, la tarea de la filosofía será analizar el lenguaje y tratar de aclararlo.

La filosofía analítico lingüística ha seguido principalmente dos orientaciones: La del análisis formal, lógico y semántico y la del análisis del uso del lenguaje, propio de una lógica informal y pragmática. Este método o estilo de filosofar, ligado a la tradición empirista inglesa, abarca desde el llamado «análisis clásico» (Moore y Russell), que desembocó en el «atomismo lógico» de Russell y del Tractatus de Wittgenstein, pasando por el neopositivismo del Circulo de Viena, hasta el giro pragmático de las Investigaciones filosóficas de Wittgenstein y su desarrollo en las Escuelas de Cambridge y Oxford.

4.6. Método hermenéutico

La palabra hermenéutica procede del vocablo griego “hermeneuo”, que significa «interpretar» y «comprender». En principio, la tarea hermenéutica consistió en el arte de interpretar y comprender el sentido de textos, principalmente religiosos y jurídicos, pero también literarios, científicos y filosóficos. Para ello es necesario conocer el contexto en que se escribieron y explicitar los problemas a los que trataban de responder. Sin embargo, posteriormente este arte se lleva más allá de los textos y se universaliza: todas las acciones humanas, todos los acontecimientos históricos necesitan ser comprendidos e interpretados porque tienen un sentido. La hermenéutica, pues, se propone ante todo dos cosas: a) mostrar que el método de la ciencia moderna, preocupado por explicar causalmente acontecimientos, es insuficiente para comprender la historia, porque el sentido no se explica, se comprende desde la experiencia; b) intentar aclarar qué elementos intervienen para comprender el sentido de las acciones humanas y de los acontecimientos históricos. Fue Schleiermacher quien en el siglo XIX universalizó el método hermenéutico. El principal representante actual de la hermenéutica es Hans Georg Gadamer.








5. DIFERENCIAS ENTRE LA FILOSOFÍA Y OTROS SABERES

a) Diferencias entre filosofía y ciencia

La ciencia es una actividad humana que produce un conjunto de conocimientos sistemáticos y organizados y utiliza leyes y principios generales para intentar comprender, explicar e intervenir en la realidad; la filosofía, en cambio, es un saber que se caracteriza por su búsqueda constante del saber y de todo lo que rodea al ser humano.

En el tema del conocimiento científico se establecerán las diferencias de manera más exhaustiva. Ahora solo se destacará que mientras que a la filosofía le interesa la realidad global, el mundo y el ser humano, la ciencia acota una parcela de la realidad y se encarga de su estudio en profundidad, por lo que le preocupan los fenómenos que se pueden observar y medir. Otra diferencia principal es que la filosofía es subjetiva y teórica; aunque se use la razón sus practicantes no llegan todos a los mismos resultados y, más que tener presentes objetivos prácticos, le interesa mejorar la vida de un modo global para darle sentido. La ciencia también quiere conocer, explicar, predecir y mejorar la vida, pero desde un ámbito más técnico.

b) Diferencias entre filosofía y religión

La religión, en general, pretende responder a la pregunta por el sentido de la vida; explicar cómo y cuándo surgió y para qué. En estas preguntas son similares a las que se han preguntado los filósofos. Sin embargo, la religión, al contrario que la filosofía, no responde a esos interrogantes desde un punto de vista racional o empírico, sino que apela a la tradición (a los diversos libros sagrados), a la fe y la creencia, en definitiva, al mito. La filosofía, al contrario, mantiene una constante actitud crítica frente a toda tradición y creencia, no se conforma con lo que otros han dicho, y sigue reflexionando y preguntándose: ¿Existe un ser supremo? ¿Si existiera, podríamos llegar a conocerlo? ¿Cuál es el origen de las religiones?, etc.

Por otra parte, la religión, no se conforma con establecer una serie de creencias, sino que trata de construir un sistema coherente para justificar racionalmente la fe. A este intento de racionalización del mito se le llama Teología ("natural" o "racional"). La diferencia entre Teología y Filosofía consiste principalmente en que la Teología parte de que las creencias son indiscutibles, mientras que la Filosofía intenta poner en cuestión cualquier principio indemostrado. Es crítica.

c) Diferencias entre filosofía y literatura

Se suele decir que la filosofía y la literatura son diferentes porque tienen objetivos distintos. La literatura imagina o recrea diversas situaciones, algunas fantásticas y otras más reales. Busca que el lector disfrute, sienta o se cuestione su mundo. El interés principal es el disfrute o recreación de la vida o de unos modos de vida. Dependiendo del tipo de literatura se acercará más al objetivo de la filosofía o no. Hay literatura solo de evasión y hay otra que aparte de comunicar emociones o vivencias, transmite una interpretación del mundo, y, en este sentido, se acerca a la filosofía. No obstante, el lenguaje de ésta es más riguroso y argumentativo. 

6. PAPEL DE LA FILOSOFÍA EN LA ACTUALIDAD
6.1. Desde el ámbito académico 
En la antigua Grecia la filosofía era considerada la actividad más completa del ser humano: podía hacerle virtuoso enseñándole cómo ser bueno; hacerle más comunitario enseñándole cómo convertirse en buen ciudadano (o, como los griegos decían, buen político, habitante de la polis o ciudad); o ayudarle a conocer la naturaleza que le rodeaba o aumentar su sabiduría enseñándole a conocer el porqué de las cosas. El filosofar llevaba consigo, pues, una dimensión teórica, práctica, moral, ciudadana.
En adelante la filosofía, que nació de la ignorancia humana, iba a ser entendida como algo que no sólo englobaba   teoría y práctica, sino también servía de raíz a las diversas ciencias, las cuales, con el tiempo, se desarrollarían y se volverían independientes de la filosofía. Este fenómeno se agudizó con la Revolución Industrial de finales del siglo XVIII: la producción industrial en serie fue seguida por la especialización de los saberes. Si hasta entonces el filósofo había actuado como hombre sabio que entendía de todo un poco, de ahora en adelante los especialistas que irán surgiendo en cada área del saber van a ir arrinconando al antiguo filósofo enciclopédico, para dominar mejor parcelas más pequeñas. Este ritmo naciente de la especialización en la actualidad ha aumentado, alcanzando asombrosos niveles. Y ello, a riesgo de que el especialista ignore lo más elemental de campos ajenos al suyo, dominando a fondo tan sólo su propia área de trabajo. Por eso es por lo que el filósofo, convertido en especialista de generalidades, intente superar la estrechez de miras a que forzosamente se sujeta el especialista. Y como dominar las generalidades es cada vez más difícil -los avances científicos siguen un ritmo de avance vertiginoso-, algunos filósofos buscan un encuentro interdisciplinar; a través de él quieren propiciar un diálogo entre representantes de las disciplinas básicas para que puedan trabajar en equipo y reflexionar colectivamente. Esta es uno de las tareas principales de las que se ocupa la filosofía de hoy en día: no solo de poner en conexión a múltiples saberes para lograr un avance conjunto del conocimiento, sino de reflexionar sobre la realidad actual teniendo en cuenta sus diversas facetas (política, ciencia, ética,…). 
6.2. Desde un ámbito más popular 
Desde los últimos treinta años se  están llevando a cabo una serie de actividades que, aunque no son nuevas, y  han sido practicadas por los filósofos en otras épocas, ahora han intentado rescatarse. Es un modo de acercar esa disciplina a la gente, y que entienda que todos tenemos problemas o interrogantes filosófico.  
A. Asesoría filosófica: La filosofía puede hacer mucho por mejorar nuestra vida; de hecho, hay numerosos problemas que nos agobian y que se podrían resolver con ayuda de ella.  Algo así debió de haber pensado el filósofo Gard Achenbach en 1981, cuando comenzó su actividad como filósofo asesor. Tenía como objetivo que el cliente reflexionara sobre su modo de pensar y sentir, para que se diera cuenta de que cómo sus pensamientos, por ejemplo, influían en su modo de vivir, causándole beneficios o no. El asesor, a través del diálogo respetuoso, pretende que el cliente mejore en su comprensión de la vida y de  sus circunstancias, para que adopte decisiones más acertadas que le conduzcan a mejorar su existencia.
B. Café literario: El filósofo  francés Marc Sautet, e inspirado en Achenbach, empezó  el movimiento de cafés filosóficos cuando abrió el “Cabinet de Philosophie” en 1992. Apareció  en París y desde  entonces se han popularizado por todo el mundo. No presentó métodos o técnicas sobre cómo debería mantenerse el diálogo, aunque hay una guía:
1. El filósofo pregunta a los visitantes del café́ qué temas les gustaría discutir.
2. El grupo elige uno de esos temas.
3. El filósofo contribuye a la discusión preguntando o dando una interpretación filosófica, esencialmente su tarea es facilitar el diálogo.

Un ejemplo sería el siguiente: Sam, un judío  israelí́ tiene una relación sentimental a larga distancia con Selma, una joven cristiana fundamentalista que vive en Oslo. Se han encontrado en el último par de años en periodos cortos de vacaciones. El próximo verano, sin embargo, estarán por vez primera varios meses juntos. Esto parece ser una fuente de dudas, confusión y ansiedad para Sam, quien propone este tema para la discusión. El tema general formulado desde este caso fue: “Pros y Contras de las relaciones interculturales y la dimensión ética de los matrimonios mixtos”. Muchos de los reunidos se mostraron muy generosos ilustrando sus opiniones con experiencias de sus vidas reales.

      


2 comentarios:

  1. He caído por aquí ( Filosofía y temas de Filosofía )y, me parece que voy a tardar mucho en salir. Se te agradecen mucho estos dos apartados,Ángeles. Era lo que estaba buscando.
    Un saludo

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    1. Hola, Miguel, en el apartado de Temas de Filosofía tengo unos cuantos. Los tengo ahí, medio camuflados, para que los blogueros (con los que intercambio contenidos) no se sientan obligados a leerlos y comentar. Tengo más. Ya iré colgando en esa parte. Muchas gracias por tu interés. Un fuerte abrazo.

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